Se describen los estilos de aprendizaje y sus subtipos generados a partir de la combinación de la forma de adquirir y usar la información (Kolb, 1984) en estudiantes de medicina al ingresar a la facultad, comparándolos con los estilos al finalizar la carrera y en post-grado inmediato. Se incluyó en el estudio 102 estudiantes de segundo año, 52 estudiantes de último año y 45 médicos de segundo año de la residencia.
Los resultados mostraron que al inicio del pregrado la preferencia para adquirir información fue teórica en el77% y el uso fue fundamentalmente reflexivo en el 86%. En posgrado, la adquisición de información fue predominantemente teórica en el 67% y el uso reflexivo en el 70%. La comparación demostró la disminución del modo reflexivo y el aumento del activo cuando se empleó la información al acercarse al posgrado (p = 0,069). En pregrado inicio hubo una tendencia al estilo ‘asimilador’ (70,6%), mientras que el ‘convergente’ fue el más raro (6,9%). Al comparar pregrado final y posgrado se demuestra en este último una reducción del estilo ‘asimilador’ (p = 0,040), a expensas del crecimiento convergente’ (p = 0,034).
Los estudiantes tuvieron un estilo preponderantemente teórico y reflexivo (asimilador) al comenzar la carrera. Al finalizarla y en el posgrado disminuyó el estilo ‘asimilador’, en especial a expensas del crecimiento ‘convergente’. No se pudo demostrar una relación entre los estilos de aprendizaje y el desempeño académico en anatomía. Al evaluar la presunta asociación entre estilo de aprendizaje y preferencia por una especialidad, se encontró que esta relación estabamás vinculada al efecto ‘confundidor’ del género; así, en las mujeres preponderó el estilo ‘divergente’ y la especialidad clínica, mientras que en los varones se observó un perfil ‘asimilador’ y la opción por una especialidad quirúrgica.
La evaluación es parte integral del aprendizaje y constituye además un direccionador importante de los métodos de estudios de los alumnos, bien es sabido que uno estudia de acuerdo a cómo y en qué lo evalúan. Desde hace varias décadas se ha dado el impulso a que las estrategias de evaluación sean más reflexivas y que generen la necesidad de comprensión y aplicación de conocimientos más que el simple proceso de memorizar datos, ejemplo de ello es la aplicación del aprendizaje basado en competencias, cuya evaluación se hace en base a problemas y/o casos clínicos aplicativos.
La redacción de la preguntas de un examen, es entonces, trascendental que evalúe lo que realmente quiere evaluar, sin complicaciones, ni confusiones o confusores. Este manual nos aproxima de una manera muy didáctica a la metodología de adecuada formulación de preguntas para evaluaciones escritas en el área de ciencias básicas y clínicas.