Realidad Nº 6: El estigma y discriminación dificultan la atención
El estigma hacia los trastornos mentales y la discriminación contra las personas que los padecen y sus familiares, evitan que se busque atención de salud mental. En Sudáfrica, un estudio público mostró que la mayoría de las personas piensan que los trastornos mentales están relacionados con el estrés o la pérdida de fuerza de voluntad, en lugar de relacionarlos con desórdenes médicos. Contrariamente a lo esperado, los niveles de estigma fueron más altos en las áreas urbanas y entre las personas con mayor nivel de educación.
Realidad Nº 7: Violaciones de Derechos Humanos
Las violaciones de derechos humanos de las personas con trastornos mentales son comúnmente reportados en la mayoría de los países. Se incluyen restricción fisica, aislamiento y limitación de necesidades básica y privacidad. Pocos países tienen un marco legal que proteja adecuadamente los derechos de las personas con trastornos mentales. Realidad Nº 8: Inequidad en distribución de recursos
Existe una gran desigualdad en la distribución de recursos humanos capacitados en salud mental alrededor del mundo. La escasez de psiquiatras, enfermeras psiquiátricas, psicólogos y trabajadores sociales entán entre las principales barreras para proveer un adecuado tratamiento entre los países de medianos y bajos ingresos. Los países de bajos ingresos tienen en promedio 0,05 psiquiatras y 0,16 enfermeras psiquiátricas por 100 000 personas, comparado con el número 200 veces mayor en países de altos ingresos.
Realidad Nº 9: Existen barreras políticas y organizativas
Existen 5 barreras a superar para aumentar la disponibilidad de servicios de salud mental: la ausencia de políticas de salud mental en la agenda de salud pública y sus implicancias de financiamiento; la organización actual de los servicios de salud mental; la falta de integración con los niveles de atención primaria; los recursos humanos insuficientes en salud mental; y la falta de liderazgo público en salud mental.
Realidad Nº 10: Necesidad de esfuerzo conjunto y coordinado
Las autoridades de gobierno, agencias cooperantes y/o donantes y grupos representativos de trabajadores de salud mental necesitan trabajar juntos para mejorar los servicios de salud mental, especialmente en los países de medianos y bajos ingresos. Los recursos financieros necesarios son relativamente modestos: $2 por persona por año en países de bajos ingresos y $3-4 en países de medianos ingresos.
hola mi nombre es Guillermo Galván Montero, soy estudiante de la Lic. en Enfermería en la Universidad de Sonora México, las diez realidades de salud mental que describe el programa de salud mental OMS, me parecen muy atinadas para que desde las trincheras de formación en asignaturas como enfermería comunitaria,salud mental, etc. el futuro profesional de enfermería trabaje en la promoción y prevención de salud mental aprovechando todos sus recursos y poniendo énfasis en intervenciones que favorezcan sobre todo a familias en las que en su seno se encuentre alguna persona con desequilibrio emocional.
ResponderEliminarGracias por tu comentario estimado Guillermo.
ResponderEliminarEfectivamente, el trabajo en la comunidad y en equipo con el resto de profesionales y técnicos de salud, aún desde la misma formación, es la clave para afrontar un problema de tal magnitud.
Saludos cordiales